domingo, 29 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Anécdotas de una abuela del futuro.
Sí, mijito... toodo el día en la compu nos la pasábamos. Todo rondaba entorno a Internet.
Primero fue el chat: Mirc e ICQ fueron los pioneros. Este último recuerdo que había que poner un número eternoo.. un quilombo bah, y cuándo alguien te hablaba hacía un sonidito así “ahá” como una cotorra asintiendo.
Después vino el clásico Msn.. faaa, para qué! Que te agrego , que me agregás, que te busco. Algunos investigadores más osados te sacaban de cadenas eternas de alguna amigadelaamigadé, que andá a saber por que tenía tu mail, sólo para llenarte la casillas con poemas de Becker en ppt o alguna amenaza de virus o promesa de fortuna de conocido magnate. No! las golondrinas no vuelven nena. Botón derecho, eliminar.
Como te decía, el Msn... había que ponerse un nick, viste? Bueno, lo de los nicks siempre fue por épocas. Al principio principio, te encontrabas con los que no entendían el concepto y sólo les figuraba el mail, a decir: marita29@hotmail.com dice:. Después lo de los nicks ya fue mas institucionalizado y empezabas a toparte con uno que otro “Neo” “picachu” ó “Dark algo” y los clásicos diminutivos “luli” “pichi” “chechu” “mechu” y todo tipo de chues e ies.
El famoso “mostrar lo que estoy escuchando” fue la vanguardia de la moda de contarle al mundo todo lo que hago que vendría más adelante con las Redes sociales, Facebook y demases, pero ese es otro tema que te cuento después..
Como te decía, nos hacíamos los cancheros y activábamos la función para que los demás vieran lo que estaba en nuestros reproductores. Y quien te dice.. por ahí empezabas una charla con un “temazo!!..” y la seguías con un “tengo toda la discografía después te paso” Y hasta podías prolongar la charla con un “aceptá y escuchá esta versión” (si es que la tenías clara con esto de mandar y recibir archivos)
Pero ojo, si tenias el Winamp fuiste, porque no te salía el chiste ya que no te lo reconocía el Messenger.
Esto de la música fue el disparador de los nicks eternos, taan largos que tenías que maximizar la ventana para terminar de leer la frase. Ni hablar de los líos que se te hacía al chatear:
Algo me dice ya no sirve de nada tantas noches en vela aferrado a mi almohada dice:
Si a veces..
Ponés canciones tristes para sentirte mejor dice:
¿?
Algo me dice ya no sirve de nada tantas noches en vela aferrado a mi almohada dice:
Si a veces las escucho pero no me hacen mejor, sino todo lo contrario
Ni hablar de cuando se les dio por escribir el nicketernosinespacios o t o d o s e p a r a d o. O los ke se kerian hacer los distintos y eskribían todo con k. KE KILOMBO!!
Uh! otra graan complicación fue el famoso “lenguaje chat”: nca l entnd. N m sle !!
Para seguir hablando esto de los nicks, recuerdo cuando se puso de moda la filosofía y las citas citables.
Miles de personas que sabían que no sabían nada, que miraban el vaso medio lleno y que preferían tener miles de pájaros en la mano antes de viajar a Sevilla.
Y así sin distinguir entre sofistas y no sofistas, sin haber leído ni un párrafo de Shakespeare; citaban sin citar, frases, refranes y demases googleados por ahí sólo para hacerse los profundos.
Dime cómo es tu nick y te diré cuanta edad tienes, sí.. a veces era muy fácil saber cuantos años tenía la persona que te hablaba del otro lado de la máquina, la regla era esta: a mayor número de firuletes y dibujitos que aggiornaban el nick, menor era la edad del interlocutor.
También había otras señales, aunque no menos certeras como la anterior:
Sólo nombre de pila, rondaba los 30.
Nombre y apellido con las letras capitales: pasó los 50
Diminutivo del nombre: veinteañeros.
En fin, un nick te podía decir muchas cosas de las personas. Incluso contarte demás! Como por ejemplo las peleas de nicks, que eran como la novela de las ocho: “Te amo mucho loquito gracias por estos tres años de novios y dos de idas y vueltas”
También estaban las que te contaban todo lo que hacían minuto a minuto: “viendo las fotos del cumple de chuli, con flor y mechu en casa” Y a mi que carajo me importa!!
No sé si lo hacían para darle esa información sutilmente a alguien o por que querían contarle al mundo que aunque no lo pareciera, tenían vida social.
Lo que sí nunca llegué a entender tampoco, ni se me ocurre alguna razón coherente,
fueron esas personas que se ponían frases como: “estoy trabajando, no me jodan” ó “estudio, no estoy”. ¿Para que se conectaban para hablar con alguien si no iban a hablar?!! Esos eran los mismos adictos, messengerholicos, que no importaba la hora que te conectaras, los veías siempre. Dos de la tarde, estaban. Ocho de la mañana, estaban. Seis de la mañana, ta.. Siempre!! No había minuto, segundo, que pasara, que ese nick siempre estaba en el mismo lugar de la lista. Debían tener grupo electrógeno y todo por si se les cortaba la luz.
En fin..el chat era una de las tantas cosas que nos marcaron a los viejos como nosotros.
Anécdotas de una abuela del futuro. II
Oh por dios! dijo Angélica, después de descubrir que su amiga de preescolar ya no estaba listada como “soltera”.
Si querida, Angélica era una de las tantas ciberchusmas que merodeaban por las redes sociales de esas épocas.
Te cuento un poco. Las redes sociales se inventaron básicamente por que un vivo se dio cuenta que a las personas les encantaba someter su vida al ojo crítico de la comunidad. Por eso o por que la economía de los países era cada vez peor y para las personas era mas barato tener una vida social por Internet, antes que proveérsela por los clásicos métodos de entretención. Y claro! regalar una cerveza por Internet costaba sólo 20 pts, que ganabas extrañamente recibiendo algún regalo de otro persona, mientras que regalar una cerveza en algún bar costaba entre 15 y 20 pesos, sin contar los gastos de movilidad y demases, y considerando que la entrada al recinto nos salga gratis.
Con la llegada del Facebook o faisbuc (y voy a nombrar sólo la más popular de estas ciberciudades) nace el gran destape mundial.
Toda esa misma gente que haría la guerra con tal de proteger la propiedad privada, que hubiera considerado una violación de sus derechos individuales si alguien le sacaba una foto en su pileta o leyera su escritos personales. Esa misma gente que decía “no te metás”, ahora por sus propios medios, le estaba mostrando al mundo una foto en tanga de sus vacaciones en Calambuchita.
Eso era Facebook, un verdadero conventillo cibernético.
Luego de completar un extenso formulario de iniciación, dónde le explicabas al Sr. Facebook de dónde eras, si creías en Dios o no y en cuál, que te gustaba hacer, cual es tu formación académica, de que trabajabas, dónde se te podría ubicar, si estabas saliendo con alguien o no y cuales eran tus intenciones con las personas (si Facebook sabía todo de vos, hasta que estabas pensando en ese momento) después de hacer tooooodo eso, estabas listo para hacerte amigo de cuanta cosa anduviera por la red y digo cosa por que te podías hacer amigo hasta de un bar.
Nieta : ¿Hasta de un bar?
Abuela : Hasta de un bar...y capaz serías lo que en antaño se decía “habitué” jajaja
Nieta : No entiendo el chiste abuela...
Abuela: ehmm habitué...por q va... y es.. dejá, sí... no es gracioso.
Con este síndrome de Roberto Carlos que teníamos todos, es que nos empezamos a dar cuenta que entre los amigos de toda la vida, los hermanos y uno que otro primo, no juntábamos ni para una manzana de barrio, entonces es que decidimos desenterrar amistades de cualquier rincón de la memoria. Cada vez retrocedíamos más. Primero la facultad, después los del secundario, luego los de los otros cursos del secundario, los de las otras promociones del secundario, los de la primaria, los de las otras divisiones, los de las otras primarias, los del jardín de cuatro, con los que compartiste el arenero y así. Todos éramos amigos. Lo más gracioso de todo es que si el otro no te reconocía, vos podías refrescarle la memoria clickeando de entre varias opciones la que correspondiese con la forma en que ustedes se conocieron, si es que había claro.
Porque no sólo se empezó a catalogar como amigo al “creo que te presté alguna vez la lapicera en 3er grado” sino que también, sin saber si nos caería bien o no, catalogábamos como amigo a cualquier semifuso que cazáramos de algún grupo o página de nuestro interés. Pff! Cómo si por tener los mismos gustos musicales se fueran a acordar de mi cumpleaños.
Aunque lo hacían! Y eso era genial...ya nadie podía vanagloriarse de haberse acordado de tu cumpleaños, por que gracias al Facebook podías saber hasta tres días antes que iba a cumplir años tu amigo y así no quedar mal. Miles de mensajitos en el muro de gente que probablemente la última vez que te vió llevaras un vestidito bobo y no por que era retro…
Ideas nonatas I
THE POTRA’ S MANIFESTO
Una potra puede caminar mirando para adelante y así todo esquivar las baldosas sueltas. Y si alguna vez pierde el taco en microcentro, o se resbala delante tuyo, se ríe primero para que vos no te tengas que aguantar las ganas. ¡Es que las potras se saben imperfectas!
Para ser potra no es necesario ser linda no, claro que no, sino simplemente tener ese no sé qué
De más está decir que una potra es súper inteligente, pero sabe cuando hacerse la boluda. Por ejemplo, cuando dicen que no saben ubicarse, en realidad están pidiendo que las lleves.
Una potra no tiene vergüenza de ir sola al cine, por que las potras no son solteras, deciden estar solas.
Una potra es pituca, pero pituca bien. De las que se depilan igual aunque nadie vaya a sacarles la pollera. Nunca mienten sobre su edad, pero siempre les dicen “enserio?!”, por eso los hijos de las potras son reconocidos por pasarla muy mal en el colegio.
Entre potras se dice todo, si una pregunta si esta gorda y definitivamente lo está, la potra amiga le dice que sí y se anota con ella en el gimnasio. ¡Es que las potras son incondicionales! Eso sí, cuando preguntan como les queda la ropa, sabé que digas lo que digas, ellas ya tomaron una decisión.
Por eso este es un llamado a todas las potras, un llamado a pararse derechas, con sus tacos, zapatillas o pantuflas de animalitos. A acomodarse el jopo, sacudirse la rutina y gritar “¡Esta soy yo, y soy una potra!”
madres : nor &mica
timeline: someday
hora de creación: óptima (entre briefs)
Denuncias Urbanas I
Asi que vos! ingeniero de colectivos! Por inútil me tendrías que pagar el kinesiologo!
indignaseaunn!
miércoles, 25 de agosto de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
Amo danza
lindo día
domingo, 22 de agosto de 2010
Donde está lo que aprendí?
Intento surrealista II
miércoles, 4 de agosto de 2010
que mirás pelotudo!
martes, 3 de agosto de 2010
Ordoñez
Cuando Ordoñez llegó a mi casa me miró de reojo, pasó por al lado mio sin rozarme y se echó en mi cama. Toda la primer semana me hizo llamarlo Sr. Ordoñez, hasta que me prendí el primer porro y entramos en confianza.
En mi casa hay reglas básicas, Ordoñez sabe que con los puff no se juega, y con el biombo tampoco, sino se le arma la podrida, y no le mojo más el alimento con whisky. Ordoñez duerme en mi cama, a menos que haya algún invitado. Igual él es re vivo, si hay chongo se hace el boludo y se va a los puffs, y si la cosa se pone hot, se manda para la cocina o se hace el dormido. Aunque después anda medio deprimido, creo porque se acuerda de sus andanzas, (como persona o como gato) Pobre Ordoñez! A veces lo dejo ver Tinelli, porque cdo salen las bailarinas medias putonas, ronronea melancólico.
Te come alimento balanceado, pero si andás medio ajustada, le decís "Ordoñez me patiné la guita, perdoname", te banca y se manda las sobras.
Me olvidé de decir que Ordoñez es negro, pero él dice que es morocho. Dice que negros son los gatos que tienen mala suerte, que él sí tiene suerte, porque una vez (cdo era persona) ganó como diez palos verdes en el casino, usando martingala y nadie se dió cuenta.
Ordoñez no es un gato normal, Ordoñez es Ordoñez.
