sábado, 29 de mayo de 2010

très patetic

22.15 bajé, me puse una excusa para decirle a mi cabeza, así no se ponía tan nerviosa cuando te viera de frente y tuviera esa cara de "sólo bajé por que me imaginé que te podía cruzar".
Llego a la esquina y no estás, me pregunté si debía seguir con mi falso plan inicial de ir a buscar plata al cajero, aún cuándo lo que realmente necesitaba, no era plata sino cruzarme de nuevo con vos. Me dije que sí y seguí.
A la vuelta, ya sin esperanzas, doblando por la esquina veo a tus amigos y por detrás venías vos mirando para otro lado. Me taré. Iba a ser un encuentro tan poético, por milésimas de segundo (las cuales podrían haber sido producto de una espera mínima en el cajero automático minutos antes), no nos encontramos de frente y lloviendo! Por qué tuve que tener esos segundos de más, por qué tuve que ser yo la que te viera primero. Maldigo mi timidez, sí esa puta timidez que aunque no parezca tengo, que me hizo caminar más rápido, esconderme en la capucha de mi campera y no mirar para dónde vos estabas.
Llegué a la puerta de casa, no entré sólo para darme una segunda chance, llegué a la esquina de enfrente y corrí hacia los chinos. ¿¡Por qué corrí?! Compré cualquier cosa y volví caminando y desde la vereda de enfrente te ví, te ví, te ví...

No hay comentarios:

Publicar un comentario